

Este disco gira alrededor de una canción que tuvo una segunda vida inesperada. Cuando Nina la grabó, era solo un tema de jazz elegante más… nada fuera de lo normal. Pero décadas después, en los años 80, la usaron en un comercial de perfume en Europa y explotó en popularidad. De pronto, una voz grabada casi 30 años antes volvió a sonar en todas partes.
Y es que Nina Simone no cantaba como nadie. Tenía esa mezcla de fuerza y sensibilidad que hace que, cuando la escuchas, sientas que está cantando solo para ti.